El hábito de agrupar los días en periodos de siete unidades, que hoy llamamos 'semana', es original de los babilonios y fue adoptado por los griegos y los romanos, quienes dieron nombre a estos lapsos sobre la base del número siete. Los griegos los llamaron hebdomás, de hepta 'siete', palabra que perdura hasta nosotros en 'hebdomadario', que significa 'semanal, semanario'. En Roma se adoptó el nombre septimana, que llegó al español como semana ya en el Cantar de Mio Cid.